Alejandro  Zambra

Alejandro Zambra

Alejandro Zambra (Santiago de Chile, 1975) es un escritor que evoca los dilemas existenciales subyacentes en la vida cotidiana de Chile. Es el autor de tres novelas líricas muy breves de sorprendente profundidad y resonancia. Bajo una capa aparentemente mundana entretejida con juegos estructurales intrigantes y una magistral economía del lenguaje, Alejandro Zambra explora los conceptos del amor y la confianza, poniendo al descubierto el implacable impacto que ejerce el pasado sobre el presente. Zambra, que es exponente de la generación de niños que crecieron durante la dictadura, reflexiona en su obra sobre la propiedad de ese doloroso periodo histórico.

            Bonsái (2006) trata de cómo evoluciona una historia de amor que está afectada por ficciones y omisiones. La vida privada de los árboles (2007) examina los recuerdos y ansiedades de un matrimonio y las historias que la gente se va inventando para sí mismos. Su libro más reciente, titulado Formas de volver a casa (2011) es una historia intensa centrada en la relación que mantiene un niño con sus padres y compañeros, que toca la incomunicación, la política cotidiana de supervivencia en una dictadura, las diferentes formas de debilidades humanas, la culpa, el fracaso y la perseverancia, y las diferentes maneras de recordar y aceptar el pasado y el presente.

            Estas historias sensibles y difíciles están narradas de un modo impactante, y su autor emplea la ficción dentro de otras ficciones, los narradores múltiples y los saltos en el tiempo, que ponen de relieve una continua revisión de la memoria e interpretaciones de los acontecimientos. Zambra crea un panorama sorprendentemente amplio en sus minimalistas y condensadas obras maestras. Comprime la historia haciendo cortes entre las escenas, incorporando detalles precisos y poéticos y entremezclando lo banal con lo profundo. Como autor/narrador interrumpe constantemente la narración con una honestidad que desarma con el fin de que podamos compartir sus preocupaciones sobre la escritura y recordemos que lo que estamos leyendo es una obra de ficción.

            Se honra a Alejandro Zambra por su bella, creativa y reveladora narrativa; por su perspicaz observación de las consecuencias sociales y psicológicas más profundas de la dictadura; por facilitar ayuda al lector para que examine sus propias y alternativas interpretaciones sobre un pasado difícil y sobre el impacto que dicho pasado ha ejercido sobre el presente; y por estimular un renovado interés por parte de los lectores y los escritores sobre las posibilidades que posee la novela como depósito de una historia y como fuente para el autodesarrollo.